Las caídas de tensión de las empresas distribuidoras, la distancia de las líneas y los problemas originados por descargas atmosféricas son motivos que imposibilitan disponer de un suministro eléctrico de tensión estable, el estabilizador mantiene la tensión en viviendas, fábricas, cargadores de coches, subestaciones eléctricas, hornos eléctricos, controles numéricos, elevadores, equipos de impresión gráfica, líneas de producción, equipamiento médico, estaciones repetidoras de TV, máquinas-herramienta (fresadoras, devastadoras, prensas, tornos, pulidoras, máquinas de electroerosión…)

